Un agrimensor localiza y toma las medidas exactas de los límites del terreno asegurándose de que sean iguales a la descripción que aparece en la escritura. Este es siempre un procedimiento inteligente, ya que tanto el comprador como el vendedor saben y están de acuerdo en lo que se está transfiriendo, y para asegurarse de que los límites de la propiedad están libres de cosas como cercas, garajes o casetas.
Recuerde:
Los agrimensores usualmente son contratados por el comprador, aunque esto es negociable.
Si el plano de la propiedad muestra problemas en los límites, es una buena idea hablar con su abogado en bienes raíces. Un problema de este tipo pudiera hacer que el seguro sobre el título resulte más caro o inclusive imposible de obtener, lo que pudiera afectar su decisión de comprar.